Still Lovers

Gener 19th, 2008

(Clicar sobre el texto para ver la foto)

Aclaración sobre el titulo: Se trata del nombre con el que la fotógrafa ha titulado ésta serie de fotografias; “still” es el adverbio aún y también significa alambique (un aparato que sirve para destilar alcohol). Pero en este caso entiendo que es un juego de palabras basado en la expresión “still life”, que designa a la técnica pictórica de la naturaleza muerta. Por tanto, amantes muertos.

Estoy segura de que no hay nada en este hombre que anticipe su intimidad a los que le rodean en su dia a dia.

Desahogo económico, seguro (cada una de éstas vale 6000$). Nivel cultural tirando a alto es más que posible. Un profesional, una persona honesta (lo ha de ser, al menos consigo mismo, porque sino no das semejante paso), bien educada… en fin, normal.

Pero es irremediablemente incapaz de relacionarse en una doble dirección. Puede que le
espante el abandono. Puede que no espere nada bueno de ningún semejante o que sencillamente no sea capaz de tolerar un mundo própio ajeno al suyo en la persona a la que ama. Puede que ame con tanta fuerza que tan sólo desee que su pareja no muera nunca, y el precio es alto, pues jamás estará viva. Puede que la razón no tenga nada que ver con todo esto, pues me siento incapaz de comprenderle.

Pero observando con detenimiento la maravillosa fotografia de Elena Dorfman me he emocionado. Contiene una historia poderosísima.
La caricia en la mano, la cabeza que descansa en el pecho sin vida. El recogimiento de un instante de intimidad, de felicidad… que no será devuelto.
La ternura que se adivina en el gesto, en la expresión de este hombre enamorado.

Esto va mucho más allá de lo que jamás llegué a imaginar por soledad. Me da la impresión de que él no tiene en su mente a una mujer real cuando apoya su cabeza sobre el pecho de su muñeca, sino que es en ésta en quien realmente proyecta sus sentimientos. Quiero decir que no parece tratarse de un objeto sobre el que proyectar un amor contrariado, de hecho no parece tratarse en absoluto de un objeto para él.

El simple visionado de esta fotografia me ha despertado una melancolía insoportable.
Puedo imaginar sus cenas al final de la jornada junto a ella, leyendo la prensa un relajado domingo por la mañana junto a ella… la vida en común con el ser al que ha escogido.
La besa, le hace el amor, le susurra al oido palabras que nadie más merece.
Le habla a diario, sin tapujos, de lo que piensa, de cómo ve la vida, de cómo cree que debería ser… de banalidades, de crucialidades.

¿Qué ha llevado a este hombre a sacrificar que todo esto le sea devuelto a cambio de no sufrir aquello que al fin y al cabo constituye nuestro sino?
Llorará sus desgracias sobre un pecho inerte, ante una mujer que jamás le hará el amor, ni le hablará, ni le discutirá ni le enseñará nada ni le echará de menos ni de más. Los sentimientos de este hombre sólo tienen una dirección.

Ella nunca le abandonará. Pero tampoco le escogió jamás.

Recomiendo un paseo por la web de ésta fotógrafa del lado oscuro del ser humano, de esta poetisa visual del fetichismo.

Reproduzco el Statement of Purpose -Declaración de intencionalidad- de la autora a la hora de realizar este trabajo, ya que me parece muy ilustrativo. (existen herramientas de traducción fantásticas en la red, yo no lo pienso hacer)

Statement of Purpose

In Southern California, there is a factory where workers craft hyper-realistic women that may be purchased exclusively on the Internet for $6,000. Customers can choose from among nine faces and body types, ranging from petite to voluptuous. They can choose the eye color, the skin tone, the nail length and tint, the style and cut of the pubic hair. Each doll has genitals and an anus – both perfectly realistic and functional.

What began for me as playful curiosity – how to photograph men having sex with 125 pounds of perfectly-formed, synthetic female – rapidly turned into a serious exploration of the emotional ties that exist between men and women and their dolls. This exploration forced me to evaluate my own notions of love, and what it means to value an object – a replacement human being, in effect – as real.

My introduction to this world began on a suburban, tree-lined, mid-western street, but ultimately took me throughout the U.S. and Europe. Jerry and Adriana had not one but five dolls, which they kept hidden from their children in a secret closet built into a wall. This closet was cushioned and climate-controlled, with the girls’ shoes lined up neatly beneath their dangling feet. Adriana was the collector of the dolls, not her husband. She was convinced that each girl represented a different part of herself: lover, child, friend, toy, and intellectual partner.

As I became familiar with the importance the dolls held for their owners, I began to see connections that exist both historically and in contemporary culture.

According to the Bible, God created the first woman to alleviate the first man’s solitude. He made Eve, the prototype of the gynoid, who was manufactured by one male to satisfy the needs of another. When Eve took the fruit from the Tree of Knowledge, she propelled humanity into endless misery.

In the Greek version of the Eve myth, Pandora’s influence was equally disastrous. She opened the box Zeus gave her, unleashing hatred, anger, jealousy, cruelty, illness, age, and death.
In all tales, the human female starts out as a creature of perfection made by the gods for the pleasure of men. But as soon as she comes alive and exhibits her thirst for knowledge, she becomes a source of suffering and death. Afraid of the impulses women inspire, men set out to rectify this by creating their own women: statues, mannequins, and dolls that function for sexual pleasure.

The same themes that informed the past inform the present. Woman is the seductress — both irresistible and vile. Man despises himself for being unable to resist the sexual attraction woman inspires in him, and, to escape this trap, turns to divine mechanics or resorts to science to create the ultimate flesh — synthetic women that are more satisfying, both sexually and psychologically, than their flesh-and-bone counterparts.

This body of work is my witness to an unsettling yet moving way of life. My ambition is never to judge, but to allow the inhabitants of this secret world to share their daily lives with me. In the familiar surroundings of their homes, I watch the scenes of contemporary domestic partnerships unfold.

Elena Dorfman

Ser Feliz

Desembre 21st, 2007

Las tres reglas para ser feliz:

1- Estabilidad emocional.
2- Que nos paguen un poco más de lo que nos gastamos.
3- Salud para verlo.

Cumpliendo estas tres reglas es más fácil ser feliz.

Queridos Reyes Magos

Desembre 19th, 2007

Queridos Reyes Magos, quiero vivir de rentas. Pero como sé que quisierais pero no podeis, pues eso.
Y poca cosa más hay que me haga, así, ilusión; lo demás ya me lo voy pillando yo, que sé a quien llamar.
Para quien quiera ideas pa regalarme que me compre tiempo, y así podré escibir algo más.
Ah! Y que llegue el verano de una vez.

Oscar Boix fent traducció simultànea

Desembre 3rd, 2007

Rises assegurades amb aquest home, la Paussini mai havia resultat tan caxonda jeje!

“Una habitació pròpia”

Desembre 2nd, 2007

Per una “habitació pròpia”, terme encunyat amb la idea de definir la importància de la independència de la dona, Virginia Woolf es referia a la necessitat vital de tota persona i en particular de tota dona - multitud d’abusos contra la nostra intimitat l’avalen - a posseir un espai propi, ja no merament físic ( tot i que ho trobo indispensable ), sinó intel·lectual, social, que ens permeti assolir la independència moral, el sentit únic de la nostra existència. Un espai i un temps íntims, inviolables, en els que poder desenvolupar la nostra personalitat lluny d’invasions provocades per la por a cometre errors que ens impulsin a saber qui som, el desconeixement o la gris mediocritat d’un dia a dia carent d’impulsos, de curiositat, d’individualitat envers una massa que ens degloteix sense saber ni què s’empassa ni voler-ho saber.

L’ habitació pròpia de la Woolf es una idea constant en les nostres vides, contribueix al sentiment de frustració de l’adolescent que busca desesperadament el seu lloc però que encara no ha comès suficients errors per saber que no el trobarà fins que no es reconcilii amb ell mateix. Molt abans d’això contribueix a la lluita sorda del nen per establir una individualitat que serà la base de la seva supervivència social. I més endavant la de l’adult que, com Virginia Woolf, exigeix un espai en el que, finalment, i com en el laboratori del fotògraf, revelar les imatges que no havia volgut tornar a veure i recrear-s’hi a manera de catarsi, que es la única manera que jo he trobat vàlida de reconciliació personal.

Jo m’imagino la meva habitació pròpia així. Entre la penombra intueixo tot de fotos penjades amb pinces d’estendre roba en cordills que van de punta a punta de les parets, fotos que goteixen el líquid de positivar en cubells estratègicament col·locats. Imatges que parlen de mi i d’aquella que ja no sóc jo ni ho tornarà a ser, però que ha resultat ser indispensable per ser qui sóc i qui no tornaré a ser.

Si pot fer-ho aquella jo ho puc feeer…..

Novembre 29th, 2007

No té desperdici!! Aquestes paies son unes cracks!

Jo també sóc una Teresina!

Metro

Novembre 23rd, 2007

Tornaba en metro a casa, 5:30 del matí d’un dijous (divendres ja) i caic en desgràcia.

Bè, una no ho busca, però surten de sota les pedres; posem-nos en situació: vagó de la linea 2, filera de seients davant meu amb dos chavalins guiris, dos seients al meu costat, listillo sudaca (lleig el terme, pero k mes dona, si ell deia coses pitjors de les dones sense ruboritzar-se), moment d’aquells que res pot nar pitjor, les piles de l’mp4 s’han acabat i et toca mirarte les mans mentre sents imbecilitats que mai hauries cregut haber de suportar, sents com certes mirades es posen a sobre teu, al cap i a la fi allà estàs, i les machistades que es diuen no son merament entre ells, busquen la teva resposta. No n’hi ha. Me la pela.

Es diuen bestialitats bastant grosses (no penso reproduir-les, no tenen res a veure amb la realitat); no tenen ni la mes remota idea del que es una dona, molt menys de com relacionar-s’hi, en el fons intueixes la seva frustració, la seva incapacitat; pero no fa pena, es pitjor.

Em toca entrar, ja trigaba. Em troben preparada. No hi ha cap problema (potser fa uns anys si, pero ara per sort no), tinc resposta pel que calgui.

El sudaquilla mou el cul, s’asseu al meu costat… “hola guapa… ”

“No me importa parecerte guapa, ni quiero.”

“Porque eres así…?”

“Porque estoy por encima, no me importa lo más mínimo. Y me bajo en la próxima, que bien, que suerte”

“Estamos sólo cuestionando con mis amigos…”

“Que no, que no me importa. Que escucharos ha sido un accidente, que no hay más.”

Arriba el metro a l’andana, m’aixeco. Aprofito per mirar al meu voltant: dones. Sudamericanes en general. Sembla que acabin de sortir de currar. Ells no. Elles em miren, i en el fons tampoc els importa, agradar a aquesta panda d’impresentables o no, no té la més mínima importància. Peró resulta que n’hauria de tenir, que n’ha tingut i en tindrà. Resulta que així es la vida i que el fet d’escollir que aixó te la pela es molt, molt important. Es tan important que ens ofusca; que ens sembla que estem desvirtuant un cicle vital imprescindible.

Imprescindible es poder dir a un babós que t’entra aprofitant que estàs sola que te’s igual agradar-li o no, que la teva vida seguirà igual o millor i que al cap i a la fi, si algú ha d’agradar a algú per poder començar a anar bé, es ell a tu, i que aixó mai passarà, perque es egoista, banal, crèdul, prescindible, idiota (no em refereixo a l’insult sino a la manera de ser), gelòs, posessiu, perillòs.

Sòc un home o sòc una dona? Que més dóna? Realment té alguna importància? Sembla que si, però la realitat es tan relativa!

No hi ha res tan maniqueïsta com la separació entre sexes, i tantes altres coses que ens ensenyen de petits i que desprès resulten ser mentida; a mi em fa molta llàstima, però crec que haurè de tornar a apendre-ho tot des del principi.

El otoño de una estirpe

Novembre 21st, 2007

“En el otoño de mi vida debería ser un escéptico, y en cierta medida lo soy. Pero hay algo de lo que estoy seguro, si una sola generación, una sola, consigue crecer libre en España, jamás le podrán arrancar la libertad.”

Fernando Fernán Gómez (Lima, Perú, 1921 - Madrid, 2007)

Crec que no cal dir res mes; sembla ser que avui ens acaba de passar el testimoni…

Enormes Gogol Bordello

Novembre 20th, 2007

El meu primer post el vull dedicar a una descoberta d’aquelles que no t’esperes ( Paguí, crack entre cracks) i cauen del cel en forma de festa delirant i bona música.

Gogol Bordello; Gipsy punks, si es que cap alguna etiqueta en aquest cas. Es tracta d’una banda formada al Lower East Side de Nova York l’any 1999 per un grup d’inmigrants de l’Europa de l’Est ( no té desperdici el violinista, i encara menys l’home de l’acordió) i un parell de ballarines asiàtiques monumentals i incansables recent sortides d’algún circ o similar. L’estil es bàsicament balcànic, però revisat des d’una filosofia purament punkarra (algú els ha descrit com els Clash barallant-se amb el Pogues en un bareto d’Ucraïna) i unes insaciables ganes de festa.

A més saben el que es fan, no deixen respirar al públic ni el perden mai de vista, calenten motors amb el tema més conegut ( qui hagi vist “Todo está iluminado” el reconeix de seguida) i arribats a la primera hora d’actuació, sense avís, deixen l’escenari buit… el terre de l’Apolo vibra ( en serio) i… tema acústic, Alcohol, amb l’Eugene Hutz ( aquell pirat que feia de guía turístic per Ucraïna a l’Elijah Wood a “Todo està iluminado”) en solitari allargant l’himne a la borratxera, ampolla de vi en ma, fins que la resta del grup apareix i la bogeria va in crescendo (panda de mortajeros aquets també…).

Bé, no em vull allargar, només recomanar un directe que més d’una i de dues bandes voldrien per si mateixes i, com no, una curiositat: Gogol Bordello versionant el Mala Vida de Mano Negra en un directe a Nova York l’any 2006, no té desperdici.